Una semana en China


Hace unos días he vuelto de un congreso en China, concretamente en la ciudad de Changsha (una de esas “desconocidas” ciudades de “solo” 7 millones de habitantes…). Cuento aquí algunas de mis impresiones, con el temor de que suenen a topicazos. Cualquiera que haya pasado más tiempo en ese país me lo puede matizar: ahí están los comentarios al blog, disponibles.

1. Internet: limitadísima conexión con el exterior:

Poste en el cruce de una calle principal, con cámaras. No están para ver quién se salta el semáforo, sino para ir tomando las matrículas de los coches.

Poste en el cruce de una calle principal, con cámaras. No están para ver quién se salta el semáforo, sino para ir tomando las matrículas de los coches.

2. Vigilancia: no se ve mucha policía por la calle, al menos de uniforme. Pero hay infinidad de cámaras. Nada diferente de lo que ocurre por ejemplo en Londres; el problema es dónde están colocadas y para qué se usan. Por ejemplo, las fotos que pongo aquí.

Cámara de vigilancia colocada justo frente a la puerta de la iglesia católica de la ciudad.

Cámara de vigilancia colocada justo frente a la puerta de la iglesia católica de la ciudad.

Otro ejemplo de la vigilancia: un amigo italiano que venía al congreso pensaba que el equipaje se facturaba hasta destino final; no sabía que había que recogerlo en Beijing. Pues bien, media hora después de pasar el control de policía en el aeropuerto de Beijing le viene un policía con una foto suya y otra de la maleta, y le acompaña de vuelta a la cinta de maletas para recogerla.

3. Superstición: el 4 es el número de la mala suerte. Significa lo mismo que muerte. Los pisos 4º de las casas son siempre los más baratos. En el hotel habían suprimido los pisos 4, 14, 24, 34 y 44, además del 13 (supongo que por los occidentales).

Agudeza visual: ¿cuántos pisos tiene realmente el hotel?

Agudeza visual: ¿cuántos pisos tiene realmente el hotel?

4. Edificios: siguen construyendo sin parar, generalmente edificios enormes de viviendas, pero con malos materiales.

Vista desde el hotel

Vista desde el hotel

Edificio casi terminado y abandonado.

Edificio casi terminado y abandonado.

2014-05-31 17.35.06

2014-05-31 14.29.49

Edificios más antiguos. Sorprenden las rejas en todos los balcones y ventanas.

Edificios más antiguos. Sorprenden las rejas en todos los balcones y ventanas.

5. Movilidad: están prohibidas las motos de gasolina o gasoil. Abundan las motos eléctricas, de baja velocidad y muy silenciosas. Para hacerse oír tienen que estar continuamente dando al claxon. No hay rotondas, y los cruces son antológicos. Se sabe que en caso de colisión, el culpable es siempre el más grande. De ahí la tranquilidad de los peatones, ciclistas, motociclistas, motocarros, coches, autobuses y camiones (por este orden).

El casco es un lujo. Y el límite de pasajeros, los que caben en la máquina

El casco es un lujo. Y el límite de pasajeros, los que caben en la máquina

6. Comida: Podéis imaginar que todo suena exótico para un occidental. Solo pongo aquí el menú de la cena de gala del congreso.

Menú de la cena de gala del congreso. ¿Con qué te quedas?

Menú de la cena de gala del congreso. ¿Con qué te quedas?

Acerca de Tomás Gómez-Acebo

Soy vicerrector de Alumnos de la Universidad de Navarra, profesor de Termodinámica de Tecnun-Universidad de Navarra, e investigador en el departamento de Materiales del CEIT-ik4.
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